jueves, 10 de marzo de 2016

Dormir con perros mejora la calidad del sueño

Nuestras fieles mascotas aportan muchos valores positivos a nuestra vida.

Muchas investigaciones ya han valorado los efectos positivos de convivir con una mascota. Compartimos una gran cantidad de cosas con nuestros fieles amigos. Algunos incluso hasta la cama. Si bien esto para ciertas personas pueda resultar chocante, un reciente estudio llevado a cabo por el Centro del Sueño de la Clínica Mayo en Scottsdale, Arizona (EE.UU.), ha resuelto que a pesar de que pueda ser contraproducente, puesto que su movimiento o sus ruidos al dormir puedan despertarnos, el hecho de sentir cerca a nuestra mascota compensa puesto que puede ser beneficioso para el descanso.
¿Cómo afecta al sueño tener en el dormitorio a nuestra mascota? Las personas que duermen con perros descansan mejor porque se sienten más seguras y tranquilas que los que no lo hacen. Esta es la conclusión de la investigación que arrancó con 150 pacientes, de los que 74 poseían una mascota al menos (la mayoría perros y gatos).

Tras realizar un cuestionario a todos los participantes, se extrajo que el 56% de los dueños de mascotas permitía a las mismas dormir con ellos, ya fuese en el dormitorio o en la propia cama. De ellos, el 41% reveló que no solo no les resultaba perjudicial dormir con su perro o gato sino que les ayudaba a dormir, dándoles sensación de seguridad, compañía y tranquilidad.

“Los profesionales de la salud que trabajan con pacientes con problemas de sueño deberían preguntar sobre el ambiente a la hora de dormir en casa y, en concreto, la presencia de animales de compañía, para ayudarles a encontrar soluciones y optimizar su sueño”, explica Lois Krahn, líder del trabajo.

El estudio ha sido publicado en la revista Mayo Clinic Proceedings.

miércoles, 9 de marzo de 2016

Una mujer no logra decidir que perro adoptar y acaba
comprando todo el refugio.





Danielle Eden es la co-fundadora del refugio “Dog Tales Rescue
and Sanctuary” y ha visitado innumerables refugios alrededor de
todo el mundo. A menudo salva la vida de perros que están en
situación crítica y los atiende en su finca de King (Ontario).

Sin embargo la mujer no estaba preparada para ver lo que vio en
un refugio que visitó en Israel. Del primero al último perro estaban en una situación desesperada.

“Este es el peor refugio que he visto en mi vida”.
Habría unos 250 perros alojado en un espacio hecho para 70. Los perros habían pasado años allí malviviendo y cada trozo de pan que les tiraban era una invitación para que comenzaran a pelearse.
Se luchaban por una barra de pan y la zona estaba llena de ratas muertas que se mezclaban con ratas vivas.
Eden no lograba elegir un perro para adoptarlo de entre todos los que había. Todos vivían en la absoluta miseria así que decidió comprar el refugio. Desde ese día ha asumido la responsabilidad de los 250 perros y durante los últimos días ha logrado reubicar a 90 con familias que viven en Israel, otros 25 han viajado a su santuario de Ontario.
La mujer se ha propuesto trasladar a Canadá a los 150 perros que quedan.


martes, 8 de marzo de 2016

Confirmado: a los perros sí les dan celos otros mascotas 


El mejor amigo del hombre experimenta un sentimiento muy humano, los celos, según un nuevo estudio con 36 perros, que muestra un cambio dramático en su comportamiento cuando sus dueños profesan afecto a un canino de peluche.
   
El estudio, publicado este miércoles en la revista científica Plos One y dirigido por la psicóloga de la Universidad de California en San Diego, Christine Harris, indica que los perros exhiben indiferencia cuando sus dueños los ignoran o leen en alto un libro con ilustraciones en relieve.

Distintas fueron las cosas al ver cómo sus propietarios acariciaban a un perrito de peluche, capaz de ladrar y mover el rabo, ante lo que los canes del estudio reaccionaron con gruñidos, ladridos e intentos de separar a sus dueños del percibido rival.   "Existe la sensación generalizada de que los celos son exclusivos de los humanos, en parte por la compleja capacidad cognitiva que involucra la emoción", señala Harris y la coautora del estudio, Caroline Prouvost, también de la Universidad de San Diego, en la revista Plos One. 

Pero el estudio muestra que no es así: "Descubrimos que los perros tuvieron comportamientos significativamente más celosos (...) cuando sus dueños mostraron afecto hacia lo que parecía otro perro en comparación con la atención a objetos no sociales", destacaron las autoras.

Harris y Prouvost subrayaron que los resultados de la investigación respaldan la teoría de que existe una forma "primigenia" de celos que se observa también en los bebés.   El estudio contó con canes de 14 razas, incluidos chihuahuas, Yorshire terriers, perros de Pomerania, salchicha y razas cruzadas.

Harris solo involucró a perros pequeños ante el temor a que reaccionase de forma agresiva y hubiese que someterlos.

La psicóloga decidió realizar el estudio al observar el comportamiento de los tres Collies de la frontera de sus padres y ver cómo, incluso cuando acariciaba a dos al mismo tiempo, esos dos mostraban un comportamiento agresivo entre ellos.

Además del libro y el perro de peluche, el estudio introdujo un tercer objeto, un cubo con una cara pintada, al que los propietarios de perros hablaron y trataron como a un animal y que también despertó celos, aunque no tantos como el objeto de peluche.

Las autoras del estudio recuerdan que los celos son el tercer causante de homicidios no accidentales, de ahí la importancia de entender cómo funcionan para intentar controlar los aspectos menos saludables del sentimiento.

viernes, 4 de marzo de 2016

Las mascotas somatizan los conflictos de sus dueños



Nada, nada, nada es por casualidad… Todo lo que ocurre en nuestra vida, tal y como explica la física cuántica, es una proyección de nuestra propia información. Cuando conscientemente no encontramos una solución a un conflicto (somos entre un 3 y un 10% conscientes), nuestro inconsciente (el 90% de lo que somos, que entre otras cosas regula las acciones de nuestro cuerpo, como la digestión por ejemplo) busca una solución inconsciente, que se manifestará con un síntoma en tu cuerpo, en tus hijos o mascotas, en tu coche, en personas o situaciones de tu entorno.

Pondré un ejemplo, si yo no quiero ir a ver a alguien, y no encuentro una solución a este conflicto, y al final tengo que ir, puede que me encuentre un atasco, pinche una rueda, me haga un esguince… Desde esta perspectiva que nos ofrece la Física cuántica, quisiera exponer el ejemplo de un caso veterinario que os dará una mayor comprensión. Cancer de recto-sigmoides Caso de J.M.D., veterinario de Lyon (Francia): Una mujer consulta a J.M.D. por su perro que está sufriendo mucho. Se desplaza con dificultad y presenta rectorragias. El examen sobre la mesa es rápido y el diagnostico fácil, decae rápidamente ya que el animal tiene un cáncer tumoral del tamaño de una NARANJA en sus intestinos, a nivel del recto-sigmoides, detectado por palpación abdominal baja. J.M.D. mira a la mujer y le pregunta: ¿Cuales son sus mayores conflictos? ¿Qué es lo que más le molesta actualmente? Enseguida le explica, con ejemplos como pruebas, que los animales domésticos, en muchísimas veces, hacen los síntomas de sus amos, por acuerdo de cerebro a cerebro, de inconsciente a inconsciente. Manifiestan la enfermedad en su cuerpo para librar a su dueño de esta. La mujer súbitamente se da cuenta y dice: “Ya se, lo encontré” y rompe en un llanto prolongado. Cuando puede retomar la conversación cuenta que se consagró de cuerpo y alma a la crianza de sus dos hijos quienes eran en realidad medios hermanos, nacidos con 3 años de diferencia, de padres diferentes. Un día, entrando súbitamente en su cuarto ve una escena que le resulta insoportable debido a sus creencias: sus dos hijos estaban practicando un acto homosexual incestuoso ya que eran medios hermanos por parte de madre. Lo vivió como algo insoportable, abyecto y nunca pudo terminar de perdonarlos. Ella era quien dispararía el cáncer del colon sigmoideo. Pero quería mucho a su perro, “él es mejor que todos los hombres” decía. Y a cambio su perro que la amaba profundamente a ella, se hace cargo de su conflicto para protegerla, y en acuerdo inconsciente de cerebro a cerebro, descarga en su biología el programa de cáncer de colon sigmoideo (ADK mucoso), que de otra forma hubiera desarrollado ella. Esta patología responde al conflicto de: “Algo abyecto, porquería, vivida violentamente como algo imposible de digerir, porque es tan pero tan indigesto que no podemos expulsarlo de nosotros” Apenas el veterinario hizo la primer pregunta que desencadenó toda esta confesión, el perro deja de estar tumbado en la mesa de la veterinaria dejando su cabeza puesta sobre sus patas y se duerme tranquilamente. Ya su cerebro sabía que su dueña tomaba consciencia de la realidad de su cáncer, y que solucionaría su conflicto. Habiendo recibido las explicaciones del profesional, y entendiendo que no hay ni víctimas ni culpables, sino leyes biológicas expresándose. Actuando en consecuencia, esta mujer hizo avanzar su duelo de la terrible escena de sus hijos. Pudo hablar y la historia hizo su catarsis durante una discusión familiar. Es en este momento que el perro puede comenzar su vagotonía (proceso de curación) ya que el tumor no tiene mas sentido de existir. Sin ningún otro tratamiento que estas explicaciones (solución del conflicto), el perro en tan solo un mes estaba recuperado totalmente y el tumor había desaparecido. – DHS: Impacto emocional – Simpaticotonía (fase de estrés): La persona se encuentra en esta fase cuando está tiene un conflicto emocional activo. – CL: La persona encuentra la solución a su conflicto emocional, pero en muchas ocasiones, no pasa a la acción o no toma conciencia. En este caso el conflicto se repetirá cronificándose los síntomas. – Vagotonía (fase de reparación): Fase de resolución del conflicto (tengo la solución del conflicto pero no paso a la acción coherentemente), en la Fase exsudativa los síntomas se acentúan. – Crisis Épica/Epileptoide: El cuerpo se pone en Simpaticotonía para drenar el edema cerebral que causó el conflicto emocional, permitiendo así el restablecimiento físico y volviendo a la normalidad biológica.

jueves, 3 de marzo de 2016

Cómo piensan los perros




Los perros comprenden, los perros memorizan, los perros se comunican. Pero cuánto y cómo todavía son motivos de estudio. Una de las últimas investigaciones sobre el tema tuvo sede en la Universidad Emory de Atlanta, Estados Unidos. Intentó contestar a preguntas como: ¿de qué manera funciona la mente de los animales? y ¿cuánto entienden de nuestro lenguaje? 

Los científicos contaron con la participación de un border collie y una mestiza, llamados McKenzie y Callie. Tras ser adiestrados, lograron (por primera vez en la historia) quedarse quietos durante diez segundos para que les hicieran un escáner por resonancia magnética. Mientras, un instructor hacía señales: una mano arriba significaba que estaba llegando algo rico para comer. Las dos manos, que no había ningún premio en camino. Notaron que en el cerebro de los perros se activa la misma región relacionada con la recompensa que usamos los humanos. 

“Particularmente siempre he creído que la forma de pensar de los perros es similar a la de las personas”, cuenta a Entremujeres el doctor Ricardo Bruno, veterinario especialista en comportamiento animal. “Con el avance de las nuevas tecnologías pareciera que está en camino de demostrarse, tal como sucede con esta nueva investigación. El proceso cognitivo es importante en el aprendizaje y desarrollo de los perros y creo que de todos los mamíferos en general”, opina.

“Me parece que no está bien comparar dos especies distintas, por más que nos parezcamos en algunas cosas”, sugiere el doctor Fernando Catrina, director del Centro de Prevención, Diagnóstico y Tratamiento de Problemas de Comportamiento en Caninos y Felinos de la Ciudad de Córdoba. “Obviamente que al tener sistema nervioso central con un cerebro evolucionado, los perros tienen pensamientos críticos y pueden tomar decisiones”, explica. 

miércoles, 2 de marzo de 2016

Los caballos y los humanos comparten expresiones faciales muy similares 




Expertos en comunicación de mamíferos indicaron que los caballos, de igual forma que los humanos, utilizan músculos de la nariz, los ojos y los labios para alterar sus expresiones faciales en diferentes situaciones.

Los resultados de la investigación sugieren que existen vínculos evolutivos entre las diferentes especies determinados por la utilización de los movimientos del rostro.

Los autores del estudio, elaborado por las universidades británicas de Sussex y Portsmouth junto a la Universidad estadounidense Duquesne de Pittsburgh, desarrollaron una herramienta para categorizar las expresiones faciales de losequinos en base a los movimientos musculares.

A partir de la herramienta, los investigadores identificaron 17 movimientos faciales en los caballos, en comparación con 27 en los humanos, 13 en los chimpancés y 16 en los perros.

La investigadora Jennifer Wathan, coautora del estudio, explicó que los caballos tienen el sentido de la vista muy desarrollado, incluso más que los gatos domésticos y los perros.

Sin embargo, su uso de las expresiones faciales "se ha pasado por alto todo este tiempo".   "Lo que nos sorprendió fue el rico repertorio de complejos movimientos faciales en los caballos, y la cantidad de ellos que se parecían a los de los humanos", apuntó Wathan.

La autora añadió que, a pesar de las diferencias evidentes entre la estructura facial de equinos y humanos, se identificaron "movimientos de labios y ojos" muy parecidos entre ambos, y que "ahora es necesario relacionar esos movimientos con estados de ánimo".

Por su parte, la experta Karen McComb agregó que los hallazgos aportarán información valiosa en el ámbito de las prácticas veterinarias y también para el bienestar animal.

martes, 1 de marzo de 2016

¿Cuántos años viven las mascotas?


La mayoría de los animales envejecen más rápido que nosotros. Otros, pueden llegar a tener una larga existencia. Por eso, antes de comprar o adoptar, es importante saber cuántos años pueden llegar a vivir. En algunos casos, tendremos la responsabilidad de compartir con ellos el resto de nuestra vida.

También hay que saber que los animales de edad avanzada sufren los mismos males que nosotros, como la artritis o la pérdida de visión. Por eso, debemos llevarlos al veterinario ante cualquier síntoma de enfermedad.

Para estar informados, armamos una galería donde podemos ver y comparar la longevidad promedio de cada animal:

Perros

Varía mucho según la raza. Por lo general, los pequeños viven más tiempo que los grandes. Dentro de los grandes, los más pesados viven menos que los más atléticos. Por ejemplo, la longevidad promedio del Gran Danés es de 6 a 8 años, mientras que la de un Yorkshire Terrier es de 12 a 14 años.

Gatos

Su vejez es un período largo que va desde los 10 hasta los 18 años, y donde pueden aparecer numerosos problemas y enfermedades. Además, la obesidad les puede provocar la muerte. Algunos pueden llegar a vivir 22 años.

Aves

Las de pequeño tamaño (como los periquitos y los canarios) viven entre 10 y 20 años, los loros entre 50 y 60 años (algunas especies llegan a los 80) y el guacamayo puede alcanzar los 100.

Peces

Depende mucho de su hábitat. Cuando están en peceras, algunos expertos dicen que no aguantan más de 2 o 3 años por el estrés que pasan allí. Otros opinan que, si están bien cuidados, pueden vivir muchos años. Cuando están en acuarios (no en peceras), pueden llegar a vivir de 10 a 15 años.

Conejos

Su longevidad depende de varios factores y es fundamental que estén bien alimentados. Si el entorno que les rodea es favorable para el crecimiento y el desarrollo, pueda llegar a vivir hasta 10 años.

Tortugas

Las tortugas terrestres son los animales más longevos que existen. La tortuga caja (Terrapene California) puede alcanzar los 100 años.

Hámster

Al igual que la mayoría de roedores pequeños, los hamsters tienen un ciclo de vida corto. Rara vez viven más de 1.000 días, lo que serían unos tres años.

Hurones

Mantenidos como mascotas tienen una expectativa de vida de cinco a ocho años, aunque pueden llegar a vivir hasta nueve o diez. Pueden empezar a presentar problemas geriátricos desde los tres años de edad.