viernes, 5 de mayo de 2017

Terapia asistida por animales


¿Qué pensarías si tu médico te recomendara tener una mascota? Los animales de compañía pueden aportar beneficios físicos y psicológicos en el tratamiento de numerosas enfermedades.

Son muchos los estudios que se han realizado sobre esta materia, pero es ahora cuando comienza a extenderse su aplicación real.

Corría el año 1953 cuando el psiquiatra Boris M. Levinson descansaba en su despacho con su perro Jingles junto a él. Un paciente del doctor se presentó muy nervioso antes de la cita.

Se trataba de una madre con su niño, que acusaba gran retraimiento y aquella tarde estaba muy alterado. El perro del Dr. Levinson se acercó al niño, llamado Johnny, y comenzó a jugar con él. El psiquiatra tuvo la brillante idea de incluir a Jingles en el tratamiento para comprobar si esta terapia ayudaba a la rehabilitación de Johnny.

Dos disciplinas diferentes de terapia con animales

Lo que comenzó como un ensayo fruto de la casualidad, ha terminado constituyendo dos prácticas muy eficientes que hoy en día se conocen como Actividad Asistida por Animales (A.A.A.) y Terapia Asistida por Animales (T.A.A.).

El primero de estos programas propone encuentros o visitas en las que se incorpora y juega un papel básico el animal.

Se trata de algo

espontáneo y no regulado, es decir, que el terapeuta puede ser perfectamente un voluntario no profesional y, por lo tanto, no se registran los avances y no existen objetivos concretos. Los entornos en los que se desarrolla una A.A.A. pueden ser de lo más variopinto y no son específicos.

La T.A.A. es algo mucho más serio y ordenado. Se plantean una serie de objetivos y metas para la recuperación de un paciente que, por norma general, no ha mejorado con la medicina tradicional.

Así pues, los progresos dentro de esta terapia se van recogiendo para el estudio, el establecimiento de valores en la evolución y el diagnóstico.

Éstos son algunos rasgos por los que se diferencian ambos tratamientos y porque la persona que controla el proceso es un fisioterapeuta o un psicólogo, es decir, alguien cualificado.

Beneficios de la interacción entre animales y personas

La profesionalidad de estas técnicas exige un grado de preparación en los animales muy alto. Por eso, se les selecciona y entrena a conciencia tras cumplir con éxito pruebas de salud, habilidad y aptitud.

Las sesiones se establecen de tal forma que

se pueda extraer de las mismas algo positivo, ya sea la relajación del paciente, el hecho de que éste hable, demuestre su cariño y sus debilidades, se haga más fuerte, olvide sus problemas de salud, etc.

Los fines que se persiguen con esta terapia van desde los beneficios físicos y mentales hasta los educativos y emotivos.

Por ejemplo, físicamente, se persigue mejorar tanto las habilidades en el manejo de una silla de ruedas como las cualidades motoras en general.

En cuanto a las mejoras psíquicas se pueden conseguir interacciones verbales, desarrollar la autoestima, paliar la soledad y la ansiedad o fomentar la atención.

Además de todos estos logros, también se pueden alcanzar sentimientos deseables como la empatía, la socialización y la aceptación. La mente se estimula e, incluso, se puede llegar a estabilizar el metabolismo.

Pero no sólo las mascotas convencionales, como perros o gatos, pueden ser utilizadas para lograr efectos terapéuticos. Si bien el perro es un animal asombroso por su capacidad de aprendizaje, obediencia, fidelidad y amor incondicional que profesa, hoy en día existen alternativas terapéuticas como la Hipoterapia (Terapia Asistida por Caballos) y la Delfinoterapia (Terapia Asistida por Delfines).

Principales obstáculos

Está comprobado que los animales son de gran ayuda para el ser humano, pero a veces la intención no es lo único que cuenta.

Puede darse el caso de que al enfermo no le favorezcan en absoluto este tipo de técnicas, bien porque se obsesiona con el animal, porque no confíe en las expectativas de curación o, simplemente, porque resulte alérgico.

En el caso del terapeuta, puede ocurrir que no estén bien orientado o formado. La institución tiene la responsabilidad legal en caso de accidente.

Además, debe disponer de un espacio adecuado, controlar los ruidos y las condiciones de salubridad. Muchas veces estas organizaciones acaban antes de empezar debido a todas estas cortapisas.

Por supuesto, un animal dedicado a esto puede llegar a sufrir mucho, por eso es necesario que sea controlado por un veterinario.

jueves, 4 de mayo de 2017

El segundo mes del cachorro


Al segundo mes de tener un pequeño cachorro entre nosotros ya habrá que ir afrontando cambios y retos que marcaran el porvenir del animal.

El cuidado del cachorro y la salud con la que crezca y se haga adulto dependerá mucho de esta etapa, en la que se tiene que desacostumbrar de la leche materna y empezar a comer algo más sólido.

Pasado el primer mes de vida y si todo ha ido como tiene que ir, la bola de pelo que hace un par de semanas cabía en la palma de la mano ya sólo será un recuerdo. El tiempo pasa rápido y crece casi sin que uno se de cuenta. A las seis semanas tiene que haber aumentado su peso entre 6 y 10 veces de lo que pesaba al nacer (dependiendo de qué raza sea y cuánto vaya a crecer cuando sea adulto).


Destetar al cachorro

En torno a las cuatro semanas de haber nacido, ya encarando su segundo mes, el cachorro será capaz de lamer alimentos humedecidos y de comer alguna papilla. Este es el primer paso crucial para iniciar la fase del destete. Durante las próximas cuatro semanas y de forma gradual hay que ir separándole de la madre.

La eliminación de la leche materna en la dieta de cada cachorro debe de hacerse de más a menos, pero nunca debe hacerse con todos los cachorros al mismo tiempo porque si no la que sufre es la madre. Para que no sufra mastitis, lo mejor es ir quitando las crías poco a poco hasta que se acabe toda la leche. De todas formas, seguro que es la propia madre la que va destetándolos porque les van saliendo los dientes y la muerden al mamar la leche.

A partir de que un cachorro ya esté totalmente destetado, entonces será el momento en el que se le pueda separar de la madre sin peligro para su salud. Se supone que desde ese instante su sistema inmunológico ya está preparado y que la leche materna ya le ha provisto todo lo que necesitaba. En caso de que dejáramos que con ocho semanas siguiera sin ser destetado, estaríamos entorpeciendo su crecimiento y desarrollo como adulto.

Primeros dientes y comida semi sólida

Entre las primeras cuatro y cinco semanas le irán despuntando los primeros dientes de leche, justo cuando hay que iniciar el destete. Una vez lo hayamos completado, es responsabilidad de los dueños seguir alimentandolos adecuadamente. Lo primero que se les proporcionará debe ser pienso blando especial para cachorros (seguro que en vuestra tienda de confianza nos recomiendan cuál es mejor para nuestra raza).

Para que les sea más fácil masticar y tragar las bolas de pienso, dado que sus dientes todavía son muy pequeños y son de leche, se les puede dar pienso para cachorros empapado en agua (nunca en leche no materna porque le puede producir diarreas). A medida que pasen los días, los dientes irán saliendo más y serán más fuertes, así que habrá que ir disminuyendo la proporción de agua e ir intensificando la solidez de los alimentos.


Como pequeño truco, si todavía está toda la camada junta, se les puede poner un plato común para que “compitan” comiendo y no les quede más remedio que acostumbrarse a la nueva dieta. Eso sí, siempre hay que vigilar que ninguno se quede sin comer. Lo normal es que las deposiciones sean más bien líquidas, pero si detectamos que alguno lo hace más de lo normal, puede ser que el cambio de alimentación le haya producido diarrea. Si esto ocurre, lo mejor es acudir al veterinario y que nos aconseje qué hacer con su comida.

Adiestramiento

Hasta este momento, la educación se ha centrado básicamente en hacerle entender que tiene un sitio específico para realizar sus deposiciones. Como generalmente las hace justo después de comer, es el dueño el que tiene que tener un rincón cerca con papel de periódico al que llevar al perro para que automáticamente lo haga ahí. Así lo irá cogiendo como algo mecánico y hasta que no esté listo para salir a la calle (a los cuatro meses), habrá aprendido que solo puede hacerlo ahí.

De momento esto seguirá siendo un pilar fundamental en su educación para que según vaya creciendo no haga sus necesidades en cualquier sitio. Pero hay que seguir avanzando, y lo siguiente en importancia es enseñarle qué puede morder y qué no. Los dientes que empiezan a salir le aprietan y siente la necesidad natural de aliviarse mordisqueando cosas, por lo que hay que marcar los límites cuanto antes.


Los mordedores de goma y cuerda es con lo que sí puede entretenerse cuando le entren las ganas irremediables de morder todo. Así que si le vemos mordiendo cualquier otra cosa (sillas, mesas, sofás, zapatillas...) le debemos regañar con un fuerte “no” y darle inmediatamente sus juguetes para que los muerda. Aunque las primeras veces cueste, los cachorros aprenden rápido y solo se necesita un poco de paciencia.

Al igual que cuando no hace lo que queremos (sus necesidades en el periódico y morder sólo sus juguetes) le decimos un 'NO' enérgico -pero sin chillar-, cuando haga lo que le estamos procurando enseñar hay que hacérselo saber con caricias y juegos.

Salud y vacunaciones

Mientras están lactando, los cachorros están protegidos por los anticuerpos que la madre les traspasa al mamar. Por eso no es necesario vacunarles si siguen lactando. En torno a la sexta semana de vida ya deben de desligarse de la leche materna, y será entonces cuando empiecen a considerarse las primeras vacunas.

La primera que se suele aplicar es la de la parvovirosis (a partir del primer mes y medio), y a continuación se toman las de la enfermedad de Carré o moquillo, la hepatitis, la leptospirosis y la de la tos de la perrera (entre las séptima y novena semana). En cualquier caso, es el veterinario el que ordena el calendario de vacunación de acuerdo a las necesidades de cada zona y cada animal, así que también será el que indique qué vacunas le harán falta en los próximos meses.

Antes de recibir las primeras vacunas hay que cerciorarse de que también está desparasitado, algo de lo que también se encargará el veterinario. Si presentara parasitación, sus defensas estarían bajas y no se formarían la cantidad adecuada de anticuerpos con la aplicación de la vacuna y esta no tendría ningún efecto.

Si viene de fuera

No suele ser habitual adquirir un cachorro con tan sólo un mes de vida. Normalmente se espera a que tenga las primeras vacunas como garantía. Pero si se diera el caso, hay que tener en cuenta algunos aspectos. Sobre todo, hay que cerciorarse de si está desparasitado y de que el veterinario nos confirme que su salud está bien.

Hay que considerar que el pequeño cachorro ha vivido muchos cambios en poco tiempo: ha sido destetado, se le ha separado de su madre y de sus hermanos y se le ha cambiado su entorno y donde estaba acostumbrado a vivir. Por tanto es normal que al principio tenga mucho estrés y que pueda incluso tener diarrea como consecuencia.

Los cambios, cuanto más graduales sean en esta etapa, mejor. Sería conveniente informarse de con qué le estaban alimentando para seguir haciéndolo igual y tratar de cambiar lo menos posible sus rutinas. En caso de que quisiéramos cambiarle la comida, se puede ir haciendo mezclando ambos tipos hasta solo quedarnos con uno de ellos.

Recuerda que tu mejor aliado es tu veterinario. Deja que te aconseje y consúltale todas las dudas que tengas.



miércoles, 3 de mayo de 2017

Las enfermedades más comunes en perros domésticos




Los perros, al igual que las personas, enferman. Los problemas que puede llegar a tener el animal son muy variados, pero hay una serie de enfermedades que son más frecuentes. Conocer esta información te será muy útil para reconocer posibles síntomas de tu compañero de hogar en un futuro y para prevenirlas en los casos que sea posible. Recuerda que debes acudir a un profesional. El veterinario aclarará tus dudas más concretas y te especificará cuál es el tratamiento necesario para el can:

- Otitis canina: en una enfermedad por la cual se inflama la parte exterior del oído. Normalmente el proceso lo inician los parásitos. Podemos reconocer esta enfermedad por la aparición de una secreción marrón oscuro.

- Artritis canina: es un trastorno muy común entre los perros de avanzada edad. Afecta a las articulaciones. Consiste en una degeneración del cartílago articular y la formación de osteofitos


-Leishmaniosis canina: se la conoce como "la enfermedad silenciosa" ya que se la transmite al perro un mosquito muy pequeño y discreto. Es una enfermedad que puede afectar tanto a las mascotas como a los humanos. Los síntomas son muy amplios y variados: cojera, desnutrición, problemas en la piel, las uñas, los ojos...

- Problemas a infecciones en la vejiga: como por ejemplo, la cistitis. Es más frecuente en perros mayores que en cachorros.


- Trastornos en la piel: es muy difícil en este tipo de enfermedades determinar si están causadas por un factor interno o uno ambiental. Las más comunes son:
Dermatitis: picores, rojeces, alopecia...
Alergias: los síntomas varían según si la alergia es por inhalación de algo en el ambiente, por pulgas o algún alimento.

- Moquillo: dejamos esta enfermedad para el final siendo la que más preocupa a los propietarios. Su porcentaje de mortalidad es muy elevado, por ello es importantísimo la vacunación. Afecta especialmente a los perros más pequeños y es altamente contagiosa.

martes, 2 de mayo de 2017

Los beneficios del ejercicio en tu perro


La actividad física es uno de los temas que debes tener en cuenta para asegurarte que tu peludo esté sano y feliz. Hoy te contamos los beneficios del ejercicio en tu perro, tanto a nivel corporal como mental.


El ejercicio diario garantiza que tu can se sienta feliz y esté sano
Todos los canes deben realizar actividad física a diario y adaptada, obviamente, a sus características particulares (raza, edad, etc.).

De todas formas, no dejes de consultar al veterinario para que determine que todo está bien con tu mascota y que puede ejercitarse sin inconvenientes.

Y si bien lo ideal es que te ejercites tú a la par de tu peludo, si no puedes hacerlo, ten en cuenta, entre otras opciones:

Inscribirlo en un gimnasio para perros
Contratar una persona que lo pasee y lo haga ejercitar
Anotarlo para que practique Agility y otros deportes caninos
De esta manera te asegurarás que tu amigo peludo esté contento y sanito.

Los beneficios del ejercicio en tu perro son muchos. La ejercitación diaria del can contribuye, sin duda, a que se mantenga sano tanto física como mentalmente.



Por qué es importante que tu peludo desarrolle actividad física a diario
ejercicio perro
Para empezar a entender los beneficios que la actividad física le traerá a tu peludo, debes considerar que un animal sedentario corre serios riesgos de sufrir sobrepeso. Y un perro obeso puede padecer, entre otras cosas:

Artritis
Diabetes
Deficiencias cardíacas y respiratorias
Pero también los canes que no gastan debidamente su energía tienden a presentar inconvenientes de comportamiento. Por ejemplo, rompen cosas o empiezan a hacer sus necesidades en cualquier sitio. O tienen conductas estereotipadas. Y es que la falta de ejercicio en tu perro puede provocarle problemas emocionales como:

Depresión
Estrés
Ansiedad
Reacciones apáticas o agresivas
Conoce otros beneficios del ejercicio en tu perro
Pero la lista de beneficios que la actividad física le aporta a tu amigo de cuatro patas es mucho más extensa. Por ejemplo:

Se fortalecerán sus articulaciones y sus huesos.
Obtendrá un buen funcionamiento de su sistema cardiovascular.
Será más obediente.
Dormirá mejor y más profundamente durante toda la noche.
Aprenderás a conocerlo mejor. (Siempre que seas tú el que lo acompañe en sus ejercicios).
Será más sociable con otros perros y personas.
Dejará de llamar la atención, por ejemplo, con ladridos o lloriqueos excesivos.
Desarrollará sus habilidades cognitivas.
Opciones para ejercitarte junto a tu peludo
Sin duda, salir a pasear y caminar con tu mascota durante una buena cantidad de tiempo, es una opción muy buena para que los dos se ejerciten. Pero no es la única.

Así que, más allá de que lo sueltes y lo dejes correr a sus anchas y de vez en cuando le lances un objeto para que lo busque y te lo traiga, considera seriamente la posibilidad de correr juntos. O haz que te acompañe mientas vas en bici, o en patines.

En toda caso, lleva siempre suficiente agua para mantenerlo hidratado. Y estate bien atento a si muestra señales de agotamiento o de fatiga para detener la actividad a tiempo

Consejos a la hora de “entrenar” con tu mascota
ejercicio para perros en reposo
Ten en cuenta estos tips a la hora de ejercitarte con tu peludo:

Es recomendable que corran en superficies como la arena. Considera que el cemento puede dañar las patitas de tu amigo el que ladra. Lo ideal es correr alrededor de 20 minutos.
Si lo tuyo es decididamente caminar junto a tu peludo, hazlo durante un mínimo de 20 minutos y un máximo de 1 hora al día.
Los juegos de lanzamientos son particularmente recomendables para cachorros hiperactivos y que tengan tendencia a destruir cosas.
Si está dentro de tus posibilidades, no dejes de nadar con tu can. Además de ser un muy buen ejercicio, a la mayoría de los peludos les encanta esta actividad.
Así que no dejes de practicar algún tipo de ejercicio con tu mascota. Verás cómo los dos se sentirán más felices y estarán más saludables.

De todos modos, consulta al veterinario ante la menor duda que te genere el tema del ejercicio en tu perro.


viernes, 28 de abril de 2017

Paddington y Butler: el Shar Pei y el gato que son mejores amigos desde el primer día 




Una vez más queda demostrado que la amistad entre diferentes especies, es posible. Ahora se trata de Paddington y Butler, un perrito Shar Pei y un gato cuya amistad floreció desde el primer día que se vieron.


Los dueños de Paddington adoptaron a Butler (el gato), un primero de enero en el 2014. El minino estaba demasiado pequeño como para estar lejos de su madre, por lo que decidieron cuidar de él con la intención de lograr que sobreviviera. Desde que Paddington lo vio, se enamoró de él y desde ese entonces, tienen un vínculo impresionante.


Los dueños de ambos relatan que tratan incluso de usar el arenero juntos y a pesar de que Paddington padece cáncer y está en quimioterapias, siempre es reconfortado por su amigo minino.



jueves, 27 de abril de 2017

Cómo lograr evitar que el perro muerda


Nuestros amigos de cuatro patas no solo destacan por su fidelidad hacia el hombre o por sus ladridos, a veces excesivos. Lamentablamente, a veces son noticia porque mordieron a una persona, provocándole graves heridas e incluso la muerte. Pero, ¿se puede evitar que el perro muerda?


Por qué motivos los canes muerden
Convengamos que si un can muerde, o intenta hacerlo, es porque está asustado y es la forma que encuentra para defenderse, independientemente de su tamaño o raza. Aunque está claro que cuanto más poderosa sea la mandíbula del peludo, mas daño puede provocarnos.

Y aunque a veces se difundan datos de que animales clasificados como “potencialmente peligrosos” tienen una mayor predisposición a atacar, lo cierto es que aquí la culpa no suele ser del peludo sino del dueño, que lo “educa” para que tenga este tipo de comportamientos.

Es que el ámbito en el que crece, el trato que recibe y la forma es que en es socializado y entrenado un can, influye y mucho en su conducta y en la posibilidad de que el animal tenga tendencia a morder.

Una buena educación, tanto de perros como de humanos, es la herramienta fundamental para evitar que los peludos nos muerdan.

Datos sobre peludos y mordidas



Las mordeduras de los perros no son un tema menor. Por eso es importante evitarlas con una correcta educación, tanto canina como humana.

De acuerdo a datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS):

Las tasas de mortalidad por esta causa son más elevadas en países de ingresos bajos y medianos. El motivo es una inadecuada o directamente inexistente atención médica.
Los niños son las principales víctimas y corren serio riesgo -por una cuestión de estatura- de sufrir lesiones en la cabeza o el cuello.
El 50% de las lesiones causadas por animales a los viajeros son ocasionadas por canes que los muerden.
Cómo puedes evitar que el perro muerda
¿Y qué podemos hacer para evitar que el perro muerda? Pues muchas cosas. Por ejemplo, si se trata de un cachorro, debes enseñarle a no morder cuando está jugando.

Es normal que los perros de corta edad utilicen la boca para explorar su entorno y mordisqueen todo lo que encuentran a su paso.

Pero hay que hacerles entender a los pequeñines que esa acción puede provocar un daño. ¿Cómo hacerlo? Observa lo que hace otro cachorro, compañero de juegos, cuando es mordido: se queja por el dolor que siente.

Entonces, cuando tu peludín esté mordisqueándote suavemente y de pronto se entusiasma y te da una dentellada con fuerza, hazle saber que te duele. Grita ¡Ayyy!!! y abandona el juego. Es la mejor forma de que los animalitos vayan entendiendo que con esa actitud nos lastiman y empiecen a tener control sobre su mordida.

Una adecuada educación y socialización, claves para que los peludos no sean agresivos
Pero los temas fundamentales para evitar que el perro muerda o tenga otras conductas agresivas son la correcta socialización y el buen trato.

Un can que crece en un entorno “amigable” y en contacto con otros animales y personas seguramente será un adulto sin miedo y de carácter equilibrado. En estas condiciones, es difícil que reaccione intentando morder.

Por el contrario, las mayores posibilidades de agresividad se dan en animales que:

Reciben castigos físicos
Permanecen atados, aislados o están todo el tiempo en el exterior de la vivienda
Son humanizados al extremo
Lo que tienes que saber para evitar que un can te muerda

Aunque además de educar y socializar a los canes, también debemos los humanos aprender la forma correcta de manejarnos frente a ellos. En este sentido, es fundamental:

Conocer el lenguaje corporal de los peludos, para identificar las señales que pueden indicar un posible ataque.
Saber cómo manejarse ante animales desconocidos y que probablemente puedan mostrar agresividad.
Explicarle a los niños cómo deben tratar a sus amigos de cuatro patas. Ten muy presente que no debes dejarlos solos con ellos, sobre todo si son muy pequeños.
De esta manera, intentando entender a nuestros peludos, seguramente evitaremos muchas situaciones desagradables que pueden terminar en una mordida.

miércoles, 26 de abril de 2017

El lenguaje corporal de los gatos


Hay animales de compañía a los que sólo les hace falta hablar. Lo que muchos no saben es que nuestros fieles compañeros sí que se comunican y expresan sus estados de ánimo, pero de forma diferente. Al igual que los seres humanos, los gatos han desarrollado un lenguaje común que les permite entenderse entre ellos. Conocer lo que le pasa y saber lo qué piensa es más fácil de lo que crees.

Tener un gato es una de las opciones más elegidas cuando nos planteamos comprar o adoptar una mascota. Estos animales destacan por su belleza y su esbelta figura. Además, son bastante tranquilos por norma general y requieren unos cuidados que no nos exigirán demasiado sacrificio. Depende de si tenemos niños hay algunas razas más adecuadas para ellos. G. Bernard Shaw afirmó una vez que el hombre es civilizado en la medida en que comprende a un gato. Para entendernos con nuestro gato, es importante que conozcamos sus reglas básicas de comunicación.


Los felinos domésticos nos hablan a su manera. Por medio de los movimientos de las distintas partes de su cuerpo y a través de sonidos característicos (como maullar entrecortado), nos hacen partícipes de su alegría y felicidad, pero también de los momentos en los que tienen miedo, algo no les gusta o están enfadados por algún motivo. Conocer de antemano el significado de este conjunto de manifestaciones corporales y lingüísticas, nos ayudará a interpretar mejor sus deseos y temores, además de resultar más sencilla su educación.

Traduciendo ronroneos

Los sonidos que emite un gato han sido objeto de estudio desde la antigüedad. En Egipto no sólo eran considerados animales sagrados y tomados como auténticas divinidades, sino que además su lenguaje fue ampliamente investigado. Los informes sobre la comunicación felina fueron numerosos en el siglo pasado y hoy en día continúan las averiguaciones debido a la multitud de registros que presenta el idioma de estos adorables animales.


Las variables básicas que se tienen en cuenta a la hora de clasificar los sonidos que emiten son tres: la duración, la entonación y la intensidad. Además, existen circunstancias particulares ante las que los gatos pueden 'hablar' de forma típica. No es el mismo sonido el de un gato en celo, denominado maullido, que el de un gato que está siendo acariciado, llamado ronroneo.



El catálogo de maullidos es amplio y puede ir del corto y apenas inaudible, utilizado para llamar la atención sobre algo que necesita, como comida o que le abran la puerta, hasta el prolongado y algo entrecortado, específico de la época en la que está en celo. Estos maullidos son constantes durante la noche y pueden resultar incómodos para el dueño. Para evitarlo, tenemos la opción de la castración o la esterilización.

En cuanto a los ronroneos, popularmente se identifica con un sentimiento placentero por parte del gato. Estos sonidos continuos y roncos pueden darnos a entender que nuestro gato está a gusto a nuestro lado, pero también pueden darse durante un periodo de enfermedad del felino para comunicarnos su estado de dolor y de nervios.



Hablan con su cuerpo

Las emociones de los mininos se nos muestran con gran claridad por medio de la coreografía de su cuerpo. En el modo de actuar de un gato influyen principalmente sus singularidades genéticas y el modo en el que ha sido educado. No podemos esperar el mismo recibimiento de un gato que ha sido maltratado, que de otro que siempre ha estado amparado bajo el calor de una familia cariñosa.

Desde la cabeza hasta la cola, el gato es un libro abierto de gestos plenos de significado. Los gatos confiados y con liderazgo dentro de la camada suben la cabeza para mostrarse valientes, pero si un gato no tiene confianza suficiente con nosotros o es más sumiso, agachará la cabeza. Si nos ofrecen su cabeza, es para que la acariciemos y nos marquen con su olor.


Cuando un gato nos mira fijamente con sus grandes ojos es para que seamos conscientes de que nos está observando. Ante gente desconocida, un gato suele acercarse a los que permanecen indiferentes, en vez de acudir a aquellas personas que le llaman. Debemos estar atentos cuando tenga los ojos entreabiertos: la mayoría de las veces será porque tiene sueño, pero también puede estar enfermo. El gato dilata las pupilas cuando algo le asusta.



Con las orejas, un gato puede hacer muchos movimientos y las enfocará hacia los ruidos que escuche. Si las tiene hacia arriba, significará que es feliz pero si las dirige hacia delante en ángulo, es porque está molesto. Por otra parte, los bigotes también pueden darnos una pista de su estado de ánimo: estiradas y hacia delante, está contento mientras que hacia atrás, tiene miedo. La boca abierta puede ser una amenaza y un síntoma de agresividad, sobretodo si emite algún gruñido.



Sin embargo, el mejor diccionario es la cola: cuanto más baja, más triste está el minino. Si la mueve rápidamente es que está enfadado y puede mostrarse agresivo, pero un movimiento suave y pausado, es sinónimo de tranquilidad, de que quiere jugar o de que está concentrado en algo. Si la cola está rígida, tendremos que fijarnos en la punta de la misma: si está quieta, el gato quiere algo; si esta recta, está feliz, y si se mueve mucho, está irritado. Hay que tener cuidado cuando el felino arquea e infla su cola pues puede atacarnos.